Entradas

María la tonta y Carmen la lista

Imagen
Llegan hasta mí dos noticias acerca de cosas olvidadas que se niegan a desaparecer como hojas muertas arrastradas por el viento: Toda la tristeza del cielo cae sobre la calavera agujereada de María Domingo junto a su peineta destrozada tras años de olvido mientras lejos de allí, el corazón de piedra de la pequeña pila  bautismal de Frumales llora olvidada en el fondo del jardín del pazo de Meiras ahora desierto. Dos noticias, Dos mujeres, dos actitudes diferentes, la de María y la de Carmen,  frente a la sociedad que les tocó vivir. María Dominguez nació en 1882 entre el olor a trigo de las eras y el sudor de los labradores, en Pozuelo de Aragón, un pueblecito del Campo de Borja, en una familia de jornaleros analfabetos Sus pequeños dedos infantiles tuvieron que aprender  pronto a respigar en los campos y recoger el fruto de vides y olivares mientras que en sus ratos libres, a la luz de la lumbre, con la ayuda de esos mismos dedos ennegrecidos por el sol y el trabajo, del...

Los jinetes del viento.

Imagen
  Vivían junto al Ebro. Eran pequeños en tamaño pero grandes  guerreros, fieros y leales.  Buenos jinetes, con apenas  otro escudo que su cuerpo, cabalgaban a pelo por estepas, bosques y tomillares, sin más compañía  que el viento. Así eran los nativos sedetanos, hijos del  Ebro y del cierzo. Los jinetes del viento, a los que su caballo trasladaba  al más allá, una vez muertos. Mientras tú sueñas quizás que cabalgas veloz, a lomos de tu caballito de madera con tu espada y tu casco de mentira, luchando contra gigantes de un solo ojo y dragones de escamas doradas, yo solo quiero velar tu respiración tranquila y ser el vigía del territorio sagrado de tus sueños, sin perturbarlo ni atreverme a profanarlo. Y contemplar  tu rostro porque solo él me da ahora sosiego, más allá del transcurrir insano de los días. Quisiera decirte tan solo que lo siento por este mundo maltrecho que te dejo. De mi caballito de madera ya hace tiempo que perdí las riendas y...

Caleidoscopio de pandemia

Imagen
Espejos , dentro y fuera de la realidad en el recinto  CaixaForum  Zaragoza.   Me encuentro en el corazón de la ciudad del viento como el crío que gira el tubo de un caleidoscopio gigante, creando imágenes de todas las formas y colores. Faltan unos minutos para el cierre del bar y han comenzado a recoger las mesas de la terraza. El sonido y las luces estridentes de una ambulancia, que pasa veloz camino del hospital,  despierta el recuerdo dormido de una mano huesuda, arrugada y ya fría, de una respiración  forzada, angustiada, y aquel sentimiento de saber que tiene que dejarla marchar pero aún la  retiene un momento, le acaricia la cara, le besa la frente y la tensión, acumulada los últimos  días, se diluye poco a poco: ha dejado de respirar. Todo ha acabado. La muerte liberadora. Un  instante intenso al que le sigue un despertar lento como la salida del sol en un día de niebla. La camarera se acerca y, amablemente, le dice: - Estamos cerrando. Ya...

La conspiración Filomena.

Imagen
En esta tierra, más de nieblas y zierzos, abrir el balcón y encontrarse con un manto blanco  arropando el paisaje, es un espectáculo para los sentidos al que difícilmente  puede uno permanecer insensible. Una llamada a la insurrección. Así que desempolvo mi disfraz de Amundsen, le pongo el arnés a Nala,  que  lleva un rato inquieta presintiendo algo diferente en el ambiente y nos lanzamos a la calle mandando a la mierda las recomendaciones de permanecer encerrados en casa. Miro al cielo gris cuajado de virutas de algodón que caen suavemente sobre mí. Cierro los ojos, siento el frío de la nieve en la cara y….¡Dios, que bien me siento! Los parques se van llenando poco a poco de risas y alegría. Vida. Sólo vida, ni más ni menos.  Adolescentes gritando y lanzándose bolas de nieve, familias preparando un rechoncho muñeco de nieve con zanahoria y todo. Mientras otros, aprovechan los taludes junto a la ribera del Ebro para lanzarse  por la nieve entre gritos y ris...

La gran conjunción

Imagen
El 21 de Diciembre, día del solsticio de Capricornio, culmina la llamada Gran Conjunción en Acuario de Júpiter y Saturno y con ella comienza un nuevo ciclo de gran potencial creativo y creador. 2021 es un camino de puertas y encrucijadas, sí no se sucumbe al miedo a expresarnos y somos capaces de reconocer a qué y a quién sirve nuestro corazón. * * * * Llega la última luna llena del 2020, y en este fin de año frío y extraño, la gran conjunción de Júpiter y Saturno  me ha colocado en la encrucijada de tomar una decisión  y asumirla.  Esa  es quizás la esencia misma del hecho de estar vivo. Un cadáver nunca toma decisiones. Firmar o no firmar. Una jubilación es un premio al trabajo realizado. Un descanso merecido. Un ERE no es exactamente lo mismo: Un día tu empresa te dice:           -    Mira, co, necesitamos soltar lastre para poder seguir a flote y tú, TÚ, eres el lastre. Soy yo, ahora, el dinosaurio, parecido a los que encon...

La última cerveza

Imagen
Apuramos el tiempo antes del cierre, en la terraza de un bar de mi barrio, pidiendo la última mientras el ángel exterminador, transmutado en coche de policía  municipal, recorre el paseo peatonal del parque,  presionando  con su sola  presencia a los camareros que , nerviosos, comienzan a recoger las mesas  temiendo  que el castigo divino de una multa caiga sobre sus cabezas ... como si los pobres condenados no tuviesen bastante ya con el peso de sus licencias, IVAS y  protocolos improvisados. Cada sorbo de esa última cerveza supone una sutil resistencia. Ahora les ha dado por llamarla Resilencia : esa capacidad que tiene el ser humano para sobreponerse a circunstancias adversas en su existencia. Yo prefiero llamarla Resistencia. Ojalá todo acabe pronto...Me temo que no lo hará sin dejar cicatrices: esto no nos ha hecho mejores. Sólo somos un puñado de vidas devastadas por este parón siniestro, que se aferran  a su cotidianidad en tiempos de devas...

Garrapinillos. Crónica negra de un colmillo de mamut

Imagen
Mariano, Lleva años trabajando en la gravera Zamoray de Garrapinillos. L a gravilla avanza sobre la cinta transportadora, como siempre, pero esa tarde, algo llamó su atención.  Para la maquinaria y se hace un silencio profundo, como si el mundo se detuviese  y allí, erguido  con  un extraño resplandor blanquecino,  esta el colmillo de mamut, rasgando el azul del cielo del atardecer,  como un tótem  ritual,    liberando la furia de todos los dioses antiguos. Después, comenzaron las pesadillas. Una y otra vez el colmillo  penetrando en los cuerpos desechos sin vida de sus víctimas como un sacrificio sangriento y antiguo. Aquel colmillo se había convertido en su obsesión hasta terminar tatuándoselo sobre su tobillo izquierdo, ensangrentado como en sus pesadillas. Fue por aquel entonces, cuando, como una plaga bíblica, comenzaron a llegar los americanos por los alrededores de la base y con ellos sus excesos, las peleas, borrachera...